• Blog ADN

¿Capacitar a sus Líderes es Caro?, Seguro no ha pensado en el Costo de la Incompetencia

Actualizado: 1 de jul de 2019


¿Capacitar es caro?

Me reúno cada semana con diversas organizaciones para diseñar estrategias que ayuden a alcanzar los resultados deseados por la empresa, me sorprende ver siempre cómo en la mayoría de los casos no existe un camino definido para darle a los líderes las competencias necesarias para ello.


Existen respuestas automáticas a ese respecto que he escuchado cientos de veces, la capacitación es cara, no funciona, la gente ya debe saber lo que tiene que hacer, para que los capacito si se van y otras muchas, muchas más. Permítanme desmitificar algunas de estas respuestas.



1. La capacitación es cara


Recuerdo bien la mejor definición que he escuchado sobre que algo caro: Caro significa que el precio no justifica el valor de las cosas, en ese sentido si su percepción sobre una propuesta de capacitación es que el precio no se justifica, no la compre, pero le propongo que antes de tomar una decisión analice con cuidado las implicaciones que tendrá no atender un tema de capacitación en la empresa, el conocimiento más caro es el que no tienes cuando lo necesitas, ya que eso tiene un impacto en la forma en la que los líderes de las organizaciones deciden y resuelven los problemas todos los días, innumerables ocasiones he visto a grupos de gerentes intentado resolver problemas de la misma manera, una y otra vez, aplicando caminos conocidos, que se basan siempre en las mismas ideas, en definitiva, si usted solo sabe actuar como martillo, todo le parecerá que son clavos.



2. La capacitación no funciona


Tengo que ser muy empático en este sentido, durante 8 años fui responsable de evaluar un sin número de proveedores de capacitación, y puedo sin temor a equivocarme a señalar que los que nos dedicamos a ofrecer servicios formativos podemos ser clasificarlos en 3 categorías:


1) La primera categoría representa a ese bloque de consultores, facilitadores o empresas que no aportan absolutamente nada, tienen propuestas mal elaboradas, sin sustento metodológico y una perspectiva egoísta centrada en obtener solo un beneficio económico sin importarles el resultado o siquiera el problema mismo de la empresa, con argumentos de que como por arte de magia y con una intervención de 8 horas resolverán todos los problemas presentes, pasados y futuros. Su único objetivo es obtener el dinero de los clientes. Francamente esta clase de prestadores de servicios no deberían de existir, pero desafortunadamente hay un mercado que lo paga, y desacredita a los demás.


2) La segunda categoría integra a consultores, facilitadores o empresas que no tienen un claro diferenciador, que ofrecen soluciones standard para todos y que piensan que los problemas de las organizaciones se pueden resolver con un commoditie recetado a todos por igual, en términos generales ofrecen a todos exactamente lo mismo, con metodologías anticuadas, capacitación centrada en el facilitador o el contenido y dejando al participante como un simple espectador del proceso formativo. Su objetivo es dar cursos. De este bloque hay muchísimos ejemplos, y un mercado muy grande que tiene un criterio para decidir que capacitación comprar basado exclusivamente en el precio.


3) La tercera categoría en cambio incluye a consultores, facilitadores o empresas que en primer lugar tienen un compromiso auténtico en entender las problemáticas de las empresas, son curiosos y profundizan, ofrecen una propuesta sustentada en fuertes metodologías y claras estrategias orientadas a fortalecer las competencias de los líderes para en conjunto alcanzar un objetivo común que es: Dar resultados al Resolver Problemas. De manera sistemática exceden las expectativas de sus clientes y generan relaciones a largo plazo basadas en la confianza y la honestidad, con facilitadores muy competentes con experiencia probada por sus resultados y no solo por las horas de vuelo. Y que siempre se casan con el cliente con un muy claro plan de seguimiento.


No es que la capacitación no sirva, es que para que funcione deben de existir los ingredientes adecuados de 3 actores relacionados con el tema, la gerencia de la empresa, los participantes a la actividad y el facilitador, los cuales deben trabajar de manera adecuada en entender un problema de forma conjunta para poder aplicar una eficaz solución que nunca desde mi punto de vista será evidente, ya que se encuentra en la parte no visible del iceberg de problemas de la organización.



3. La gente ya debe saber lo que tiene que hacer cuando los contratamos


En un mundo tan dinámico como en el que vivimos hoy, ya no podemos confiar en que las soluciones presentes sirvan para resolver los problemas futuros, la mayoría de los asistentes a los Diplomados constantemente me comparten que la motivación principal para inscribirse a alguno de los programas en los que participo como facilitador en México y América Latina para diversas universidades, es la necesidad de aprender herramientas para resolver problemas nuevos o actualizar sus conocimientos.


Las empresas y los estudiantes recién graduados de la universidad rápidamente se dan cuenta de que lo que se aprende en las aulas no será suficiente, por lo que en los dos sentidos las organizaciones deben contar con un ejercicio sistemático diseñado a mediano plazo para dotar a las nuevas generaciones de los conocimientos y habilidades requeridas para dar los resultados.


Esperar a que de manera informal (como ocurre en el 80% de los casos) cada persona adquiera esas herramientas es lento, ya que cada persona aprende a diferentes velocidades y el resultado no se puede predecir. Aún cuando las personas ya cuentan con experiencia, nuevas problemáticas van apareciendo, las cuales exigen puntos de vista innovadores que ayuden a que la empresa afronte con menor riesgo el futuro. Sin educación en definitiva, no espere innovación.



4. Para que los capacito si se van a ir


El problema en definitiva no es que la gente se vaya, el tema es lo que ocurrirá si deciden quedarse y no cuentan con las competencias necesarias. Los tiempos en los que los colaboradores firmaban con sangre su leal compromiso con la empresa hasta la muerte han quedado atrás, las organizaciones deben entender que vivimos un marcado cambio climático organizacional, los polos de la generación baby boomer y generación X se derriten, dando paso a un mundo dominado por la generación millennial que tiene nuevas demandas, aspiraciones y anhelos laborales, su naturaleza es no arraigarse, eso no es ninguna sorpresa, es un hecho y usted hoy ya lo sabe, no se quedarán para siempre, así que o la empresa (y hago énfasis en este punto, sí, la empresa) se adapta a este cambio o se extinguirá.


Adaptarse o Morir


El problema no está en impartir capacitación o no hacerlo, está en la incapacidad de la organización para entender el principio central de un viejo libro de biología, y cito: Las especies que sobreviven no son las más fuertes, son las que mejor se adaptan (DARWIN, El origen de las especies 1859), lo mismo ocurre con las organizaciones.


Está bien si decide no capacitar, pero espero que tenga una muy buena estrategia para sobrevivir cuando caiga el próximo meteorito organizacional. En el futuro solo habrá dos tipos de organizaciones, las que se adaptaron al nuevo ambiente y las que ya no existen.


¿A que categoría decide usted pertenecer hoy?



¿Te gustaría profundizar en el tema?


¡Comunícate con nosotros!


BLGroup Capacitación y Consultoría Empresarial


Tel: 52 (55) 65835594

Email: info@blgroup.com.mx

Página Web: www.blgroup.com.mx


¡Suscríbete en nuestro BLOG ADN y recibe los mejores contenidos semana a semana!


CONTÁCTANOS

  • Facebook
  • LinkedIn
  • YouTube
  • Instagram
  • Twitter
Recibe contenido de tu interés semana a semana